-Papa Francisco:
"La vida humana debe ser defendida siempre desde la concepción"
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"La vida es un don de Dios y garantía del futuro de la humanidad"
Invita a los padres a "cultivar prácticas comunes de fe en la familia, que acompañen el crecimiento en la fe de los hijos"
El Papa Francisco ha invitado a los padres a enseñar a sus hijos a defender la vida "siempre" y "ya desde el vientre materno", en su mensaje con motivo de la Semana de la Familia en Brasil, que se celebra desde este domingo bajo el lema 'Transmisión y educación de la fe cristiana en la familia'. "Ante la cultura del descarte, que relativiza el valor de la vida humana, los padres están llamados a transmitir a los hijos la conciencia de que la vida debe ser defendida siempre, ya desde el vientre materno, reconociendo que es un don de Dios y garantía del futuro de la humanidad", subraya el Papa. Así, "guardando vivas en el corazón las alegrías" de su reciente visita a Brasil, el Papa destaca la importancia de esta Semana Nacional de la Familia y alienta a los padres en su misión. Concretamente, les invita a "cultivar prácticas comunes de fe en la familia, que acompañen el crecimiento en la fe de los hijos" y les llama "a transmitir, con las palabras y sobre todo con sus obras, las verdades fundamentales sobre la vida y el amor humano, que reciben un luz nueva de la Revelación de Dios". En este contexto, insiste en "el cuidado que se debe brindar a los ancianos, en especial a los abuelos" que, según explica, "son la memoria viva de un pueblo y transmiten la sabiduría de la vida". De esta forma, el Pontífice pide a las familias brasileñas que sean "los más convincentes heraldos de la belleza del amor sostenido y alimentado por la fe". Fuente: Religiondigital.com | |
12.08.2013
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martes, 13 de agosto de 2013
La vida , don de Dios y garantía del futuro de la humanidad
domingo, 11 de agosto de 2013
La verdad que buscamos
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domingo, 4 de agosto de 2013
Kabbalah - afinación semanal - Un llamado a la acción
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Un llamado a la acción
Del 4 al 10 de agosto de 2013
¿Alguna vez has notado que hay días en los que despiertas con ánimos
para enfrentar cualquier desafío y hay otros en los que no te sientes
inspirado ni para salir de la cama? De acuerdo a la Kabbalah, esto se
debe a que la energía en el cosmos nos apoya de diferentes formas en
diferentes momentos. Algunos días puede ser bueno adentrarnos en los
negocios mientras que otros son oportunos para conocer nuevos amigos o
comenzar grandes romances. Afortunadamente, el calendario kabbalístico
nos otorga un vistazo dentro de estas ventanas en el tiempo para navegar
mejor por nuestras vidas.
Es emocionante saber que actualmente estamos entrando en un periodo de tiempo en el cual el universo aspira asistirnos en una causa única: ¡Cambiar! Esta es una de las épocas más poderosas durante el año para desarraigar los patrones negativos que ya no nos sirven y reemplazarlos con nuevos patrones que estén alineados con la mejor vida que queremos crear para nosotros mismos. El único requisito es que realicemos las acciones necesarias para cambiar. Ya no es suficiente desearlo, tampoco es suficiente sólo soñarlo. Para ver los frutos de nuestro trabajo, tendremos que trabajar. En términos simples, estos días son un llamado a la acción. Con el fin de ayudarte a sacar el mayor provecho de estas semanas que están por venir, a partir de mañana ofreceré 23 días de clases gratuitas en línea. Estaré tomando el curso (el cual creé como el Living Kabbalah System en el 2002) junto a ustedes. Espero que saquen provecho de esta oportunidad conmigo, para que además de sólo ser inspirados por la sabiduría pasiva puedas utilizar esta sabiduría para llevar tus vidas al siguiente nivel. Puedes registrarte para el curso gratuito en línea en la siguiente dirección: http://www.mentorschannel.com/ Ya sea que me acompañes en este viaje de 23 días o no, te insto a encontrar algo en las próximas semanas que te asista en llevarte a lugares más altos de alegría y felicidad. Cambia tu conciencia y tus acciones cambiarán. Cambia tus acciones y cambiarás tu destino. Todo lo mejor, Yehuda | |
Secuencia de los 72 Nombres conectada a esta semana
Despertar el remordimiento en mi corazón por malas acciones anteriores.
Aceptar la franca verdad espiritual de que los problemas en mi vida son el resultado de mis acciones pasadas.
Concentrándome en este Nombre ahora desentierro las semillas negativas que ya había plantado.
Al hacerlo, transformo mi pasado, doy forma al presente y me aseguro un futuro lleno de alegría y realización.
viernes, 2 de agosto de 2013
Religión , Ciencia y Espíritualidad , nuevos puentes las unen
Viernes 02 de agosto de 2013 |
Publicado en edición impresa La Nación.
Hacia un nuevo encuentro de religión, ciencia y espiritualidad.
El entusiasmo que despierta el papa Francisco refleja, en medio de una crisis de paradigmas, el regreso a una conciencia espiritual hoy avalada incluso por la física subatómica .
Por Ana María Llamazares |
La aparición tan sorpresiva como sorprendente del papa Francisco en el escenario mundial está generando un resurgimiento no sólo de la fe cristiana, sino de la espiritualidad en general; un fenómeno que trasciende las fronteras de las iglesias y encuentra su razón de ser más allá, en las profundidades de la conciencia colectiva, aún escindida por las rupturas que le impuso la modernidad materialista.
Pero religión y espiritualidad no son lo mismo. En 1999, cuando el Dalai Lama visitó la Argentina, ya explicaba esta diferencia. La religión está asociada a las instituciones eclesiásticas y se basa en un dogma de fe. La espiritualidad, en cambio, es patrimonio universal del género humano, no depende de creer en un dios particular, sino de la experiencia de lo sagrado que se aloja en cada persona, en cada rincón e instante del universo. La espiritualidad puede encontrarse en el seno de las religiones, pero no necesita de ellas para florecer, pues sólo depende de que nuestro corazón esté lo suficientemente abierto y libre de ataduras.
Así también hemos resecado el concepto de fe, al entenderlo como una cuestión de creencias, un acto de obediencia a lo que otros nos dicen que es la verdad revelada. Hace pocos días, el hermano David Steindl-Rast, un sabio monje benedictino, explicaba esta distinción en una de las charlas que dio en Buenos Aires. La fe es mucho más que un simple creer en algo, nos decía. Tener fe es un gesto de coraje, de confianza en la abundancia de la vida, en el poder siempre renovado de esa fuente inagotable de incertidumbre y sorpresa que, de alguna manera, también podemos llamar Dios. Por eso, la espiritualidad no implica desligarse de la vida mundana para elevarse a las alturas desencarnadas donde supuestamente reside lo divino. Espiritual es aquello que está dotado de espíritu, y spiritus , en latín, significa "aliento vital". Por eso, la espiritualidad es una profunda conexión con la vida, en todos sus niveles y manifestaciones; es una alabanza permanente al hecho mismo de estar vivos.
Bajo esta mirada se ha hecho posible iniciar, hace ya décadas, el diálogo interreligioso a nivel ecuménico. A partir de 1988, fecha en que se creó el Consejo del Parlamento Mundial de Religiones, se han celebrado seis congresos internacionales que han ido abriendo los caminos del encuentro entre diversas tradiciones, develando el sustrato común de la espiritualidad o, como diría el hermano David, mostrando que las religiones son como diversos pozos que se alimentan de una misma napa. En 2009, el último congreso realizado en Melbourne, Australia, hizo eje en la conciencia ecológica como un aspecto de la nueva religiosidad, incluyendo la espiritualidad de los pueblos originarios, que en ese caso oficiaron de anfitriones.
El puente ya estaba tendido. Esta nueva conciencia espiritual se ha nutrido simultáneamente de los avances de la ciencia, que desde comienzos del siglo XX ha explorado, con nuevos ojos, las profundidades de la materia, la inmensidad del universo, la interrelación del tiempo y el espacio, la complejidad de la vida, el poder de la energía, las asombrosas capacidades de la conciencia y tantos otros prodigios. A través de revolucionarias teorías, la ciencia contemporánea está llegando a descubrir por otra vía la misma napa de la que venían bebiendo desde hace milenios las tradiciones de sabiduría.
El físico Fritjof Capra, en su libro El Tao de la Física (1975), realizó una de las primeras exploraciones sistemáticas de los paralelismos entre la relatividad, la cuántica y las filosofías orientales. Parece indudable que este acercamiento fue casi natural para muchos de los físicos y cosmólogos cuánticos, como David Bohm o Erwin Schrödinger, quienes bucearon en el misticismo para intentar comprender los rompecabezas que se abrían ante sus ojos. Ha sido célebre el estrecho vínculo que unió a Bohm con Jiddu Krishnamurti; ambos lograron poner en sintonía sus mentes -científica, una; religiosa, la otra- para indagar sinérgicamente las relaciones entre la inteligencia, la percepción, el significado del universo, la plenitud del vacío y la creatividad de la incertidumbre.
Desde 1974, se celebran en Inglaterra los Congresos Internacionales de Místicos y Científicos. Entre las declaraciones que el encuentro emite se señala: "La mente científica puede atravesar la puerta de lo infinitesimal hacia lo infinito. El místico, adentrándose en él y entrando en un estado de percepción liberada de los sentidos, puede descubrir que forma parte de todo lo que existe. El físico subatómico, utilizando métodos de observación que van más allá de la percepción ordinaria, experimenta la realidad como una totalidad orgánica armoniosa". También señala que "nunca podrá subrayarse bastante la importancia de este avance científico hacia un modelo de realidad que es esencialmente espiritual".
Muchos conceptos de los nuevos paradigmas ofician de verdaderos conceptos puente, porque permiten esbozar una explicación racional, y no sólo intuitiva, para las sutiles complejidades que el materialismo mecanicista excluyó del campo de la ciencia. Uno de ellos es el de campos mórficos, propuesto en la década del 80 por el biólogo Rupert Sheldrake; zonas de influencia inmaterial cuyas implicancias permiten aproximar explicaciones para comprender la eficacia de los rituales y la oración, la telepatía de los animales y hasta la acción del inconsciente colectivo. También las ideas sobre el orden implicado y el holomovimiento de David Bohm o el concepto del campo psi de Ervin Laszlo refieren a una inteligencia cósmica que opera en la naturaleza, retomando la concepción oriental de los registros akáshicos, donde todo, hasta el más leve pensamiento, quedaría registrado.
Es notable cómo la ciencia ha terminado encontrando lo mismo que puso tanto empeño en sacar de su camino. Generalmente, cuando un estudio es profundo y comprometido llega, como en el mito de Narciso, a encontrar nuevamente reflejada su propia imagen. Así, la ciencia contemporánea ha abierto el camino y da la mano a lo espiritual. Al mostrarnos la interrelación de todo lo existente y nuestra estrecha pertenencia a esa red vital, no sólo nos impulsa hacia una mayor conciencia ecológica, sino que nos religa al misterio de lo sagrado.
En palabras del filósofo español Vicente Merlo (quien esta tarde ofrecerá una charla abierta sobre estos temas en la Fundación Columbia), necesitamos una "espiritualidad a la altura de nuestro tiempo", que nos ayude "a dejar de adorar y someternos acríticamente a cualquiera de los modelos existentes" y nos estimule "a la búsqueda de la verdad y la investigación tanto teórica como práctica, intelectual como existencial, individual como colectiva".
En medio de la caída de las instituciones y la crisis de paradigmas, no es casual este resurgimiento de la espiritualidad. La realidad nos muestra que está llegando la hora del reencuentro. Y estos dos campos históricamente enfrentados -la ciencia y la religión-, estas dos vías de conocimiento que aprendimos a pensar como irreconciliables, pueden hoy tender nuevos puentes hacia una ampliación de la conciencia individual y colectiva.
jueves, 1 de agosto de 2013
Sabiduría
Aplicar la sabiduría
Jueves, 1 de agosto de 2013
Una persona puede comprometerse en el estudio espiritual todo el día,
pero esto no necesariamente significa que la persona cambiará o elevará
su conciencia. De hecho, si eso es todo lo que una persona está
haciendo, simplemente se está entreteniendo.
La sabiduría tiene el poder de traer paz pero sólo si trasciende un estado estático de información y se aplica de manera práctica. Es entonces cuando nos abrimos al potencial completo de la sabiduría, lo que nos permite utilizarla activamente como una herramienta para hacer que nuestras vidas sean más plenas y que el mundo sea un mejor lugar.
La sabiduría tiene el poder de traer paz pero sólo si trasciende un estado estático de información y se aplica de manera práctica. Es entonces cuando nos abrimos al potencial completo de la sabiduría, lo que nos permite utilizarla activamente como una herramienta para hacer que nuestras vidas sean más plenas y que el mundo sea un mejor lugar.
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