martes, 13 de agosto de 2013

La vida , don de Dios y garantía del futuro de la humanidad



-Papa Francisco:  

"La vida humana debe ser defendida siempre desde la concepción"




"La vida es un don de Dios y garantía del futuro de la humanidad"


 
Invita a los padres a "cultivar prácticas comunes de fe en la familia, que acompañen el crecimiento en la fe de los hijos"

El Papa Francisco ha invitado a los padres a enseñar a sus hijos a defender la vida "siempre" y "ya desde el vientre materno", en su mensaje con motivo de la Semana de la Familia en Brasil, que se celebra desde este domingo bajo el lema 'Transmisión y educación de la fe cristiana en la familia'.

"Ante la cultura del descarte, que relativiza el valor de la vida humana, los padres están llamados a transmitir a los hijos la conciencia de que la vida debe ser defendida siempre, ya desde el vientre materno, reconociendo que es un don de Dios y garantía del futuro de la humanidad", subraya el Papa.

Así, "guardando vivas en el corazón las alegrías" de su reciente visita a Brasil, el Papa destaca la importancia de esta Semana Nacional de la Familia y alienta a los padres en su misión.

Concretamente, les invita a "cultivar prácticas comunes de fe en la familia, que acompañen el crecimiento en la fe de los hijos" y les llama "a transmitir, con las palabras y sobre todo con sus obras, las verdades fundamentales sobre la vida y el amor humano, que reciben un luz nueva de la Revelación de Dios".

En este contexto, insiste en "el cuidado que se debe brindar a los ancianos, en especial a los abuelos" que, según explica, "son la memoria viva de un pueblo y transmiten la sabiduría de la vida".

De esta forma, el Pontífice pide a las familias brasileñas que sean "los más convincentes heraldos de la belleza del amor sostenido y alimentado por la fe".

 
Fuente: Religiondigital.com
12.08.2013

domingo, 11 de agosto de 2013

La verdad que buscamos


Conciencia Mensual con Karen Berg
Virgo: La verdad que buscamos
Viernes, 9 de agosto de 2013

El mes de Virgo nos encamina a Rosh Hashaná, que sabemos que desde el punto de vista kabbalístico no es una festividad religiosa, sino que marca el nacimiento de la humanidad: una apertura cósmica que provee a cada uno de nosotros la oportunidad de hacer borrón y cuenta nueva para el próximo año.

De hecho, las características de una persona nacida bajo el signo de Virgo apoyan esta energía de limpieza. Aparte de su amor a la perfección y al orden, los nativos del signo Virgo disfrutan enfocarse en los pequeños detalles, y tienen una habilidad increíble para señalar lo que muchas veces pasa desapercibido, especialmente esas cosas que no están en su lugar.

Sirvientes naturales del universo, los nativos del signo Virgo están gobernados por uno de los signos más exigentes y trabajadores del zodíaco. Sin embargo, para todos nosotros, seamos del signo Virgo o no, esta energía nos concede la perseverancia y la dedicación necesaria para avanzar con nuestro trabajo espiritual. Y necesitamos cada parte de esa energía porque el verdadero trabajo del crecimiento espiritual es difícil.

La razón de esto es porque, según la Kabbalah, la única forma en la que podemos encontrar las respuestas a la verdad que buscamos, es a través de nuestra habilidad individual de aceptar la responsabilidad personal de nuestras vidas.

El crecimiento espiritual comienza con una consciencia activa del rol que jugamos en lo que está pasando en cualquier momento, una consciencia que nos lleva a cambiar nuestras acciones complacientes y que a cambio nos conduce a niveles de consciencia superiores

Sin embargo, en realidad no mucha gente está interesada en alcanzar un verdadero crecimiento espiritual. Para la mayoría, la meta final es sentirse bien, y no necesariamente saber la verdad. Por esta razón, muchas personas generalmente prefieren seguir "caminos espirituales" de tranquilidad y comodidad. Caminos que no requieren que ellos realicen acciones para cambiar.

Por ejemplo, hay mucha gente a la que le gusta ir a lugares en los que cantan, escuchan música, se abrazan y se sienten bien. De hecho, abrazarse y cantar de verdad "se siente bien", pero esos sentimientos cálidos y suaves están basados en la emoción. Y todos sabemos que las emociones pueden ser maravillosas cuando nos llevan a compartir y conectar con la Luz, pero las emociones no son espirituales en sí mismas. Cuando hablamos de la verdad, no estamos discutiendo sobre sentimientos o condiciones que están presentes sólo por el momento. Estamos hablando de un crecimiento que es permanente y eterno.

Puede que te preguntes a ti mismo: "Bien, si todo esto es verdad, entonces ¿de qué formas puedo manifestar mi deseo por un verdadero crecimiento espiritual?".

Para empezar, debemos identificar nuestras fallas. Sí, esto es muy difícil porque la mayoría de nosotros nos negamos o rechazamos completamente el hecho de que siempre tenemos imperfecciones en nuestra personalidad. Pero estas fallas son la expresión de nuestro crecimiento espiritual: Ellas nos muestran dónde estamos actualmente. Estas fallas son la fuente de los velos que no nos dejan ver, pero que también pueden proveernos con las oportunidades para eliminarlos.

Rabia, odio, envidia, la mayoría de nosotros sabemos si tenemos estas características. Sabemos si estamos molestos, si explotamos, y si le hacemos daño a alguien sin intención por nuestra propia incapacidad de restringir nuestras emociones.

Pero, ¿qué hay de nuestras imperfecciones más sutiles de carácter? ¿De verdad las entendemos y las reconocemos? ¿De verdad tenemos la capacidad de ver cómo, en nuestras conversaciones con la gente, los detalles acerca de la vida de otra persona o nuestra opinión de otros llega sutilmente a ser parte de la conversación? Esto puede que no sea exactamente al nivel de lashón hará, la "mala lengua", pero si realmente nos escuchamos a nosotros mismos, descubriremos que estamos juzgando.

Puede que sintamos que las otras personas son creídas, que gritan mucho, o que son muy impacientes al tratar con nosotros. Estos pensamientos de por sí nos impiden lograr el crecimiento espiritual, y peor aún, se componen de negatividad cuando los expresamos a otros y cuando menospreciamos a alguien que ni siquiera está ahí.

En el mes de Elul, la puerta espiritual está un poco más entreabierta que en cualquier otro momento del año. Está entreabierta para que podamos conectar con la Luz. Aunque siempre hay un potencial igual para la oscuridad así como para la Luz, la puerta también está entreabierta para que entre el lado negativo. Por ello, debemos ser cuidadosos y estar conscientes de las pequeñas interacciones en nuestras vidas.

Al mismo tiempo, tenemos que reconocer que nosotros somos responsables de nuestras acciones negativas. Sólo así podemos comenzar a corregirlas y avanzar en nuestro camino espiritual porque si queremos acercarnos a la calidez del sol, debemos comenzar quitando los velos.

domingo, 4 de agosto de 2013

Kabbalah - afinación semanal - Un llamado a la acción

 

Un llamado a la acción

Del 4 al 10 de agosto de 2013
¿Alguna vez has notado que hay días en los que despiertas con ánimos para enfrentar cualquier desafío y hay otros en los que no te sientes inspirado ni para salir de la cama? De acuerdo a la Kabbalah, esto se debe a que la energía en el cosmos nos apoya de diferentes formas en diferentes momentos. Algunos días puede ser bueno adentrarnos en los negocios mientras que otros son oportunos para conocer nuevos amigos o comenzar grandes romances. Afortunadamente, el calendario kabbalístico nos otorga un vistazo dentro de estas ventanas en el tiempo para navegar mejor por nuestras vidas.

Es emocionante saber que actualmente estamos entrando en un periodo de tiempo en el cual el universo aspira asistirnos en una causa única: ¡Cambiar!

Esta es una de las épocas más poderosas durante el año para desarraigar los patrones negativos que ya no nos sirven y reemplazarlos con nuevos patrones que estén alineados con la mejor vida que queremos crear para nosotros mismos. El único requisito es que realicemos las acciones necesarias para cambiar. Ya no es suficiente desearlo, tampoco es suficiente sólo soñarlo. Para ver los frutos de nuestro trabajo, tendremos que trabajar.

En términos simples, estos días son un llamado a la acción.

Con el fin de ayudarte a sacar el mayor provecho de estas semanas que están por venir, a partir de mañana ofreceré 23 días de clases gratuitas en línea. Estaré tomando el curso (el cual creé como el Living Kabbalah System en el 2002) junto a ustedes. Espero que saquen provecho de esta oportunidad conmigo, para que además de sólo ser inspirados por la sabiduría pasiva puedas utilizar esta sabiduría para llevar tus vidas al siguiente nivel. Puedes registrarte para el curso gratuito en línea en la siguiente dirección:
http://www.mentorschannel.com/bestsellers/landingpage.aspx?bookid=187 [en inglés]

Ya sea que me acompañes en este viaje de 23 días o no, te insto a encontrar algo en las próximas semanas que te asista en llevarte a lugares más altos de alegría y felicidad.
Cambia tu conciencia y tus acciones cambiarán. Cambia tus acciones y cambiarás tu destino.


Todo lo mejor,

Yehuda

Secuencia de los 72 Nombres conectada a esta semana

Despertar el remordimiento en mi corazón por malas acciones anteriores.

Aceptar la franca verdad espiritual de que los problemas en mi vida son el resultado de mis acciones pasadas.

Concentrándome en este Nombre ahora desentierro las semillas negativas que ya había plantado.

Al hacerlo, transformo mi pasado, doy forma al presente y me aseguro un futuro lleno de alegría y realización.

viernes, 2 de agosto de 2013

Religión , Ciencia y Espíritualidad , nuevos puentes las unen

Hacia un nuevo encuentro de religión, ciencia y espiritualidad.

Opinión
El entusiasmo que despierta el papa Francisco refleja, en medio de una crisis de paradigmas, el regreso a una conciencia espiritual hoy avalada incluso por la física subatómica .


La aparición tan sorpresiva como sorprendente del papa Francisco en el escenario mundial está generando un resurgimiento no sólo de la fe cristiana, sino de la espiritualidad en general; un fenómeno que trasciende las fronteras de las iglesias y encuentra su razón de ser más allá, en las profundidades de la conciencia colectiva, aún escindida por las rupturas que le impuso la modernidad materialista.
Hemos roto nuestro vínculo natural con lo sagrado, con la vida, con la espiritualidad, y hemos dejado todo esto en manos de un credo religioso que, por definición, se erigía en el único verdadero.
Pero religión y espiritualidad no son lo mismo. En 1999, cuando el Dalai Lama visitó la Argentina, ya explicaba esta diferencia. La religión está asociada a las instituciones eclesiásticas y se basa en un dogma de fe. La espiritualidad, en cambio, es patrimonio universal del género humano, no depende de creer en un dios particular, sino de la experiencia de lo sagrado que se aloja en cada persona, en cada rincón e instante del universo. La espiritualidad puede encontrarse en el seno de las religiones, pero no necesita de ellas para florecer, pues sólo depende de que nuestro corazón esté lo suficientemente abierto y libre de ataduras.
Así también hemos resecado el concepto de fe, al entenderlo como una cuestión de creencias, un acto de obediencia a lo que otros nos dicen que es la verdad revelada. Hace pocos días, el hermano David Steindl-Rast, un sabio monje benedictino, explicaba esta distinción en una de las charlas que dio en Buenos Aires. La fe es mucho más que un simple creer en algo, nos decía. Tener fe es un gesto de coraje, de confianza en la abundancia de la vida, en el poder siempre renovado de esa fuente inagotable de incertidumbre y sorpresa que, de alguna manera, también podemos llamar Dios. Por eso, la espiritualidad no implica desligarse de la vida mundana para elevarse a las alturas desencarnadas donde supuestamente reside lo divino. Espiritual es aquello que está dotado de espíritu, y spiritus , en latín, significa "aliento vital". Por eso, la espiritualidad es una profunda conexión con la vida, en todos sus niveles y manifestaciones; es una alabanza permanente al hecho mismo de estar vivos.
Bajo esta mirada se ha hecho posible iniciar, hace ya décadas, el diálogo interreligioso a nivel ecuménico. A partir de 1988, fecha en que se creó el Consejo del Parlamento Mundial de Religiones, se han celebrado seis congresos internacionales que han ido abriendo los caminos del encuentro entre diversas tradiciones, develando el sustrato común de la espiritualidad o, como diría el hermano David, mostrando que las religiones son como diversos pozos que se alimentan de una misma napa. En 2009, el último congreso realizado en Melbourne, Australia, hizo eje en la conciencia ecológica como un aspecto de la nueva religiosidad, incluyendo la espiritualidad de los pueblos originarios, que en ese caso oficiaron de anfitriones.
El puente ya estaba tendido. Esta nueva conciencia espiritual se ha nutrido simultáneamente de los avances de la ciencia, que desde comienzos del siglo XX ha explorado, con nuevos ojos, las profundidades de la materia, la inmensidad del universo, la interrelación del tiempo y el espacio, la complejidad de la vida, el poder de la energía, las asombrosas capacidades de la conciencia y tantos otros prodigios. A través de revolucionarias teorías, la ciencia contemporánea está llegando a descubrir por otra vía la misma napa de la que venían bebiendo desde hace milenios las tradiciones de sabiduría.
El físico Fritjof Capra, en su libro El Tao de la Física (1975), realizó una de las primeras exploraciones sistemáticas de los paralelismos entre la relatividad, la cuántica y las filosofías orientales. Parece indudable que este acercamiento fue casi natural para muchos de los físicos y cosmólogos cuánticos, como David Bohm o Erwin Schrödinger, quienes bucearon en el misticismo para intentar comprender los rompecabezas que se abrían ante sus ojos. Ha sido célebre el estrecho vínculo que unió a Bohm con Jiddu Krishnamurti; ambos lograron poner en sintonía sus mentes -científica, una; religiosa, la otra- para indagar sinérgicamente las relaciones entre la inteligencia, la percepción, el significado del universo, la plenitud del vacío y la creatividad de la incertidumbre.
Desde 1974, se celebran en Inglaterra los Congresos Internacionales de Místicos y Científicos. Entre las declaraciones que el encuentro emite se señala: "La mente científica puede atravesar la puerta de lo infinitesimal hacia lo infinito. El místico, adentrándose en él y entrando en un estado de percepción liberada de los sentidos, puede descubrir que forma parte de todo lo que existe. El físico subatómico, utilizando métodos de observación que van más allá de la percepción ordinaria, experimenta la realidad como una totalidad orgánica armoniosa". También señala que "nunca podrá subrayarse bastante la importancia de este avance científico hacia un modelo de realidad que es esencialmente espiritual".
Muchos conceptos de los nuevos paradigmas ofician de verdaderos conceptos puente, porque permiten esbozar una explicación racional, y no sólo intuitiva, para las sutiles complejidades que el materialismo mecanicista excluyó del campo de la ciencia. Uno de ellos es el de campos mórficos, propuesto en la década del 80 por el biólogo Rupert Sheldrake; zonas de influencia inmaterial cuyas implicancias permiten aproximar explicaciones para comprender la eficacia de los rituales y la oración, la telepatía de los animales y hasta la acción del inconsciente colectivo. También las ideas sobre el orden implicado y el holomovimiento de David Bohm o el concepto del campo psi de Ervin Laszlo refieren a una inteligencia cósmica que opera en la naturaleza, retomando la concepción oriental de los registros akáshicos, donde todo, hasta el más leve pensamiento, quedaría registrado.
Es notable cómo la ciencia ha terminado encontrando lo mismo que puso tanto empeño en sacar de su camino. Generalmente, cuando un estudio es profundo y comprometido llega, como en el mito de Narciso, a encontrar nuevamente reflejada su propia imagen. Así, la ciencia contemporánea ha abierto el camino y da la mano a lo espiritual. Al mostrarnos la interrelación de todo lo existente y nuestra estrecha pertenencia a esa red vital, no sólo nos impulsa hacia una mayor conciencia ecológica, sino que nos religa al misterio de lo sagrado.
En palabras del filósofo español Vicente Merlo (quien esta tarde ofrecerá una charla abierta sobre estos temas en la Fundación Columbia), necesitamos una "espiritualidad a la altura de nuestro tiempo", que nos ayude "a dejar de adorar y someternos acríticamente a cualquiera de los modelos existentes" y nos estimule "a la búsqueda de la verdad y la investigación tanto teórica como práctica, intelectual como existencial, individual como colectiva".
En medio de la caída de las instituciones y la crisis de paradigmas, no es casual este resurgimiento de la espiritualidad. La realidad nos muestra que está llegando la hora del reencuentro. Y estos dos campos históricamente enfrentados -la ciencia y la religión-, estas dos vías de conocimiento que aprendimos a pensar como irreconciliables, pueden hoy tender nuevos puentes hacia una ampliación de la conciencia individual y colectiva.

jueves, 1 de agosto de 2013

Sabiduría

Aplicar la sabiduría

Jueves, 1 de agosto de 2013
Una persona puede comprometerse en el estudio espiritual todo el día, pero esto no necesariamente significa que la persona cambiará o elevará su conciencia. De hecho, si eso es todo lo que una persona está haciendo, simplemente se está entreteniendo.

La sabiduría tiene el poder de traer paz pero sólo si trasciende un estado estático de información y se aplica de manera práctica. Es entonces cuando nos abrimos al potencial completo de la sabiduría, lo que nos permite utilizarla activamente como una herramienta para hacer que nuestras vidas sean más plenas y que el mundo sea un mejor lugar.