domingo, 20 de enero de 2013

Sólo Luz - Kabbalah - Afinación semanal.

 




Del 20 al 26 de enero de 2013
Hay una energía disponible en el cosmos durante esta semana que puede ayudarnos a superar nuestros desafíos. Esta semana marca el momento en la historia en el cual Los 72 Nombres de Dios fueron revelados al mundo. Esta fue la herramienta metafísica utilizada por los israelitas para acceder a la energía espiritual para abrir el Mar Rojo. En Kabbalah aprendemos que meditar en Los 72 Nombres de Dios puede asistirnos no sólo a descubrir nuestro propio Mar Rojo (los obstáculos que enfrentamos en la actualidad) sino también a superarlos.

Sin embargo, existe un prerrequisito para conectar con esta energía tan especial que ahora está disponible para nosotros, y es saber que a pesar de cualquier desafío que estemos enfrentando, en tan sólo un segundo la oscuridad puede desaparecer.

Ver lo malo está bien. Creer que lo malo permanecerá no lo está.

A veces perdemos la motivación para hacer nuestro trabajo espiritual. Eso está bien. A veces incluso perdemos el deseo de cambiar. Eso también está bien. Lo único que no está bien es no estar conscientes de que todo puede cambiar.

Cuando atraes la Luz para aguantar, la oscuridad desaparece. Simplemente no puede existir más. Para activar la energía disponible dentro de Los 72 Nombres de Dios, necesitamos tener certeza en que sin importar la negatividad que vemos ahora y que sin importar cuán abrumadores sean los desafíos que enfrentamos, algún día no existirán más y sólo habrá Luz.

No tenemos que saber cómo. Sólo necesitamos saber que todo estará bien.
Entonces podemos hacer nuestro trabajo espiritual. Entonces podemos recibir la energía que está disponible para nosotros. Entonces podemos comenzar a comprometernos en el proceso de cambio.

Este entendimiento puede también proveernos un cambio en cómo percibimos nuestro trabajo espiritual. Ya sea compartir, meditar, salir de nuestra zona de comodidad o estudiar, no hacemos nuestro trabajo espiritual para lidiar con la vida. Ni siquiera lo hacemos por ser buenos. Hacemos nuestro trabajo espiritual porque tenemos certeza en que nos guiará al lugar en el que los obstáculos delante de nosotros dejarán de existir.
Sin importar dónde haya oscuridad en nuestras vidas, habrá Luz.


Todo lo mejor,

Yehuda

viernes, 18 de enero de 2013

La Kabbalah , siempre sabia.


Conciencia Mensual con Karen Berg
Las cosas mejorarán
Miércoles, 16 de enero de 2013
Hubo un artículo en el Huffington Post la semana pasada felicitando a las personas que habían alcanzado sus metas de pérdidas de peso.

Una mujer en particular, cuyo nombre era Kendra, era una madre trabajadora a quien se le hacía difícil comer bien y ejercitarse con su ocupado itinerario. Poco a poco, su alta presión arterial y el dolor físico la llevaron al punto en el que su doctor le dijo que su vida estaba en peligro debido a su obesidad. En ese momento, hizo de su salud su prioridad y logró dar la vuelta a su situación por completo, perdiendo al final 40 kilos.

Menciono esta historia porque es muy claro que si queremos cambiar algo en el mundo físico, necesitamos hacer un esfuerzo y estar dispuestos a enfrentar los desafíos, incluso cuando parecen ser infranqueables.

El problema es que generalmente no entendemos la espiritualidad de la misma manera en que entendemos lo físico.

Por ejemplo: existen expresiones que utilizamos todo el tiempo sobre el ejercicio físico, tales como "si no duele, no sirve", "sal y suda" o "estírate, siente el dolor y vuélvete más fuerte". Lo que no reconocemos es que el mundo espiritual funciona de la misma forma: sin dolor, no hay ganancia. Al igual que en el entrenamiento físico, debemos sentirlo, cuestionarlo y realmente ver si nuestra certeza es real.

Todos nosotros podemos ser muy espirituales cuando las cosas están bien. Pero cuando las cosas van mal, puede ser mucho más fácil lanzar todo al bote y rendirse. Para crecer espiritualmente y alcanzar el siguiente nivel en nuestras vidas, necesitamos hacernos a nosotros mismos una pregunta difícil: Cuando alcanzamos el punto en el que las cosas no son lo que se suponen que sean ¿cómo reaccionamos? ¿Estamos seguros de nuestro camino espiritual en este punto? ¿Tenemos certeza en que existe un plan mayor y un propósito para cada evento que ocurre en nuestras vidas? ¿Entendemos realmente que todo lo que tenemos es la habilidad de subir la escalera espiritual y, al hacerlo, revelar Luz en el mudo? Cada vez que enfrentamos la situación en la que alguien negativo nos dice: "No lo lograrás, no llegarás allí". ¿Tiramos la toalla o vemos una oportunidad y seguimos empujando?

Existe una historia Kabbalística sobre un hombre que fue puesto a cargo de un reino mientras el rey estaba lejos. Los consejeros del rey estaban tan celosos de este hombre que lo golpearon una tarde mientras cumplía sus obligaciones en el palacio. Cuando el rey regresó y encontró a su amigo de confianza en el suelo golpeado y sangrando, le preguntó: "¿Qué te ocurrió?".

El hombre respondió: "Cuando te fuiste, todos estaban celosos de mí y me golpearon hasta dejarme tirado en el suelo".

"¿Cuántas veces te golpearon?" Preguntó el rey.

"Treinta y seis veces" respondió el hombre.

En ese momento el rey tomó 36 monedas de oro y se las dio al hombre: una moneda de oro por cada vez que había sido golpeado. Cuando el hombre regresó a casa, estaba llorando. Cuando su esposa le preguntó confundida: ¿por qué estás llorando?" el dijo: "¿por qué no me golpearon más?".

El punto de esta parábola no es que deberíamos pedir ser golpeados, Dios no lo permita. Pero la historia nos desafía a mirar a nuestras dificultades desde una perspectiva diferente y a apreciarlas por lo que realmente son: oportunidades para revelar más de nuestro potencial en este mundo. ¿Cuántos de nosotros realmente busca desafíos o situaciones incómodas como oportunidades doradas para que podamos cambiar nuestra conciencia o crecer o sentirnos motivados a hacer más por nosotros y por otros?

Esta semana, permíteme recordarte que lo sea que esté ocurriendo en nuestras vidas está allí de hecho para llevarnos al siguiente nivel. La conciencia frente a nosotros debe ser constantemente: no sé por qué debo tomar este camino, pero sé que este es el camino que hará que las cosas mejoren al final.

jueves, 17 de enero de 2013

El rezo del pobre


Jueves, 17 de enero de 2013
El Rey David escribió en los Salmos que cuando una persona reza, debería sentir que es pobre. ¿Qué quiso decir con esto?

Cuando nos acercamos al Creador y pedimos algo, no podemos hacerlo desde la conciencia de: “yo merezco”.

En realidad, no merecemos nada. Estamos pidiendo prestadas todas las bendiciones que recibimos, y todas ellas pueden ser arrebatadas de nosotros en cualquier momento.

De hecho, no existe algo que alguna vez hayamos hecho para merecer la vida que hemos recibido del Creador. ¿Hemos ganado el derecho a despertar otro día? ¿Qué esfuerzos hicimos ayer por el aire que respiramos en este preciso momento? ¿Por la salud que tenemos? ¿Por las amistades que atesoramos?

Es una paradoja increíble: Cuando sabemos que no merecemos nada, conectamos con la Luz y podemos recibirlo todo.

jueves, 3 de enero de 2013

Año Nuevo , Capítulo Nuevo .


     
Año nuevo, nuevo ser, mundo nuevo
Miércoles, 2 de enero de 2013
El año 2013 está sobre nosotros, y mientras nos paramos en el umbral de este nuevo año que desborda oportunidades y el potencial para cambios positivos, muchos de nosotros elaboramos resoluciones para mejorar nuestras vidas. Sea lo que sea que queramos transformar, aquí presento unas cuantas recomendaciones que pueden ayudarnos a navegar los desafíos que inevitablemente encontraremos cuando establezcamos nuestro camino.

1. Todo lo que está en nuestras vidas, sea bueno o malo, es una pieza del rompecabezas de nuestra alma individual. Como explico en mi libro “Continuará: La reencarnación y el propósito de nuestras vidas”, todo lo que ocurre en nuestras vidas contiene una lección para nosotros. Una vez que estamos conscientes de que está es la situación, podemos y deberíamos entender también lo siguiente: “Si mi jefe me despide o mi novia termina conmigo, hay algo que necesito aprender. Tal vez necesite mejorar la forma en la que hago las cosas, o quizás la situación en sí me está convirtiendo en una mejor persona. Una cosa es segura, dicha situación ha venido a ayudarme”.

2. Estamos aquí para convertirnos en líderes en nuestras propias vidas. Pero ¿qué es el verdadero liderazgo? Un líder es alguien que está dispuesto a dominar sus propias ilusiones, sus juicios sobre otros y las nociones preconcebidas sobre las situaciones. Un líder no trata de controlar a otros o el ambiente que lo rodea, más bien intenta controlarse a sí mismo.

Un líder también es alguien que puede hacer que las cosas ocurran. Simplemente tener la visión no es suficiente, especialmente en estos días en que vivimos de la forma en lo hacemos. De acuerdo a los kabbalistas, vivimos en un mundo de acción y ahora el mundo necesita acciones positivas, no sólo visiones positivas. Un líder no es alguien que mira algo y dice: “Oh Dios, eso está mal”. Más bien, un líder ve algo y dice: “Ok, ¿Cómo utilizo las herramientas prácticas para cambiar esta situación para mejor?”.

3. Dios no hace tratos. Nosotros los humanos los hacemos, y muchos. Decimos: “Oraré tres veces al día o daré cuatro horas a la semana para salir de mi rutina y entonces ‘x ‘, ‘y’ o ‘z’ ocurrirán”. Pero cuando x, y o z no ocurren, estamos desconcertados y preguntamos: “¿Cómo es posible? He hecho todas estas cosas; he hecho todo lo que prometí”. Bueno, la razón por la que x, y o z no ocurrieron es porque estábamos intentando hacer un trato con Dios. Desafortunadamente el universo no trabaja de esa manera.

En este mundo, el único trato que podemos realizar es hacer y ser lo mejor que podamos para alcanzar el nivel de entendimiento que Dios ha dado a cada uno de nosotros para que alcancemos, de esta forma, al final despertaremos en la mañana y no sólo veremos la belleza que está frente a nosotros, sino que también nos maravillaremos ante cuán increíble es el que podamos ver.

4. Cada mañana necesitamos tomar una simple decisión: ¿Voy a vivir sólo para mí el día de hoy? o ¿daré de mi ser y haré el trabajo espiritual para poder recibir las bendiciones que realmente están destinadas para mí? La verdad es que podemos crear un mundo nuevo este año. Podemos lograr esto a través de unir todos nuestros esfuerzos para despertar y escoger participar en este Juego de la vida, el cual es trabajar cada día en completar la parte de nosotros que debe finalmente retornar al Creador.

El mundo no terminó el 21 de diciembre de 2012, pero tal vez hemos comenzado un capítulo nuevo. El mundo reposa en la balanza entre gran positividad y gran negatividad, todos y cada uno de nosotros somos quienes, a través de nuestras acciones y nuestra conciencia, decidiremos hacia qué lado se inclinará la balanza.
Fuente
Karen Berg - Kabbalah

martes, 1 de enero de 2013

Comenzando 2013


Encontrar una solución

Martes, 1 de enero de 2013
Cuando tenemos un problema, la mayor parte del tiempo solemos darle mucha más energía de la que se merece.

Nos preocupamos. Pensamos en ello. Pensamos nuevamente en ello. Colocamos en una balanza nuestras emociones y nuestros sentimientos sobre el tema.

Hacemos que nuestros problemas se vean más grandes de lo que realmente son, pero en comparación con todo lo que está ocurriendo a nuestro alrededor y de la inmensidad del universo, nuestros problemas son realmente del tamaño de un grano de arena.

A veces, parte de encontrar una solución a nuestros problemas es no enfocarnos mucho en ellos. En lugar de esto, ve y ayuda a alguien más con su problema.

Al dejar de alimentar los problemas que enfrentamos en nuestra vida con energía innecesaria, podemos dejar de caer en la ilusión de que son tan grandes. En vez de eso, podemos comenzar a ver la verdadera realidad de nuestros problemas que, si bien no son insignificantes, ciertamente no son montañas infranqueables.