lunes, 5 de noviembre de 2012

Conciencia Semanal - Karen Berg.

Conciencia Mensual con Karen Berg
Despierta
Domingo, 4 de noviembre de 2012

A veces, puede ser muy fácil para nosotros caer en la conciencia en la que estamos preocupados simplemente con estar vivos y continuar sobre la marcha. Trabajamos, comemos, respiramos, dormimos, y luego nos despertamos la siguiente mañana y hacemos lo mismo nuevamente. Ciertamente, qué tan a menudo hemos pensado: "Oh bueno, así es como tiene que ser...".

También hay momentos en nuestras vidas en los que podríamos decir: "Sabes que debe haber algo más que sólo este lado de la vida, lo he hecho todo. He estado ahí. He tomado lo que sea que he debido tomar. He caminado el camino y ¿sabes algo? aún no me siento realizado. Debe haber algo que pueda aprender, algo que me ayudará no sólo a evitar más caos, sino también a crecer".

Cuando alcanzamos este nivel, este momento de claridad, hemos alcanzado una evolución del alma, un nuevo entendimiento del por qué vinimos a este mundo, que no estamos aquí simplemente para seguir una marcha. Una evolución del alma es algo que sólo puede merecerse a través de la superación de ciertos desafíos, a través de pruebas de fuego. Estoy segura que muchos de nosotros que estamos leyendo este escrito hemos pasado una prueba de fuego y es por ello que estamos interesados en la espiritualidad. O tal vez somos lo suficientemente afortunados de haber venido a un camino espiritual porque la vida nos susurró gentilmente: "¡Despierta, despierta! El mundo no es como lo ves".

¿Has notado lo rápido que se mueve el mundo ahora? Hay mucho menos espacio entre los lugares y entre las personas. Por ejemplo, podemos eliminar miles de kilómetros y muchos husos horarios en sólo dos segundos después de conectarnos en internet. De acuerdo a los kabbalistas, la razón por la que hay menos espacio es porque nos estamos acercando al tiempo en el que podemos marcar una diferencia y corregir la negatividad que está dentro y alrededor de nosotros. Nos acercamos a un tiempo en el que todas las almas de la humanidad podrán cambiar el mundo para bien en una gran manera.

Sin embargo, para poder hacerlo, no podemos continuar creyendo que la vida se trata sobre obtener, mantener o esperar el siguiente receso o la siguiente vacación en la que podamos disfrutar. Se trata de que despertemos a la decisión de ser conscientes de nuestro potencial individual para crear cambios positivos a través de nuestras interacciones diarias, porque la verdad es que lo que sea que hagamos hoy se relaciona con el resto del mundo.

¿Sabes?, hay una historia de uno de nuestros maestros de Kabbalah quien estaba conduciendo en Nueva York con sus hijos un sábado frío. Al lado del camino estaban unos mendigos sin zapatos caminando en las calles. Observando la situación, el hijo dijo: "¡papi detente, tenemos que ayudar a estas personas!" "¿Qué quieres que haga?" respondió el maestro. "Dale tus zapatos" dijo el hijo. El maestro detuvo el auto y le dio a la persona sus zapatos.

Fue un simple gesto, pero pienso que los zapatos pudieron haber sido más que cualquier cantidad de dinero que le hayan podido entregar a aquella persona en aquel momento. No estoy diciendo que todos necesitamos hacer tal cosa. Sólo digo que este sería un mundo maravilloso si lo hiciésemos.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Kabbalah - Afinación semanal.

Bailar despacio

Del 4 al 10 de noviembre de 2012

En el Centro de Kabbalah generalmente hablamos sobre la idea de que cuando escogemos el placer temporal, retrasamos la realización duradera, pero si estamos dispuestos a atravesar la incomodidad temporal tenemos oportunidad de acceder a este tipo de realización. Mientras más incómodo sea lo que hacemos en nuestro trabajo espiritual, mayor será la revelación de Luz y bendiciones que obtendremos.

Muchas veces, empero, cuando se trata de áreas de nuestras vidas en las que estamos atascados, podemos pensar: “¿Cuándo será suficiente? ¡Me he estado sintiendo incómodo por años! ¿Cuándo viene la Luz?

El secreto es que tenemos una opción: podemos atravesar la incomodidad de mala gana, o podemos abrazarla con felicidad. La felicidad se encuentra en la certeza de que cualquier dolor, incomodidad o desafío es una oportunidad para revelar Luz.

Si permanecemos amargados por lo que sea que tengamos que atravesar, no hay forma de que conectemos con la Luz en esa situación. Por otro lado, si lo vemos como verdaderamente es: una forma de acercarnos a la Luz, comenzamos a acceder a las lecciones que las circunstancias tienen para enseñarnos.

Como diría el Rav: “Si alguien es infeliz, no sé qué es lo que está estudiando, pero no es Kabbalah”.

Lo que enseñamos en el Centro es cómo bailar despacio en el ojo de un huracán.

La Luz siempre está allí. Sólo tenemos que elegir lo que nos conecta a ella.


Todo lo mejor,

Yehuda

Secuencia de los 72 Nombres conectada a esta semana

¡Certeza!, ¡Certidumbre!, ¡Convicción!, ¡Seguridad!, ¡Confianza! Todos estos conceptos llenan mi corazón mediante la meditación sobre este Nombre.

martes, 30 de octubre de 2012

Louis Hay , Biografía - Autocuración , Video.


Louis Hay (n. Los Ángeles, 8 de octubre de 1926) es una escritora y oradora estadounidense. Es una de las figuras más representativas del movimiento Nueva Era, como así también una precursora de los libros de autoayuda. En 1974, publicó su primer libro, Cure su cuerpo, que lleva vendidos un millón de ejemplares en trece países. Fundó un instituto de enseñanza, una fundación y Hay House, una popular editorial estadounidense, la cual ha publicado varios trabajos de autores como Deepak Chopra, Wayne Dyer y Esther y Jerry Hicks entre otros.
En 1976, difundió Sana tu cuerpo, un panfleto que contenía un listado de las principales enfermedades y su probable causa psicosomática. Esta lista fue ampliada y extendida en su libro oficial Usted puede sanar su vida (1984), que el 23 de febrero de 2008 seguía en las listas de superventas de Estados Unidos.1 Difundió programas de terapias alternativas y colaboró activamente con la gente afectada por el Sida. Su experiencia de vida —fue abusada sexualmente durante su infancia y logró sobreponerse a un cáncer aparentemente terminal— la llevó a efectuar múltiples conferencias, seminarios y apariciones públicas, ofreciendo consejos prácticos para combatir los temores y las causas de los malestares de la gente. Louise L. Hay nació en Los Ángeles, California, el 8 de octubre de 1926. Sus padres se divorciaron cuando ella apenas contaba con un año y medio.2 A partir de ese momento, la madre de Hay debió desempeñarse como empleada doméstica para mantener su hogar, y su hija quedó a cargo de una familia amiga.2 Posteriormente, su madre volvió a contraer matrimonio con un hombre violento criado en Europa y tuvo otra hija. Cuando Hay cumplió cinco años, habiendo ya sobrevenido la depresión de 1930, fue violada por un vecino alcohólico.3 El hombre recibió 15 años de prisión, y Hay luego recordaría: «... como a mí me repitieron insistentemente que "la culpa era mía", me pasé muchos años temiendo que cuando lo dejaran en libertad vendría a vengarse de mí por haber tenido la maldad de enviarlo a la cárcel».3

Cuando cumplió 10 años, su padrastro, que solía maltratarla físicamente, empezó a abusar sexualmente de ella. Con 15 años de edad, Hay decidió escaparse de su casa y comenzó a trabajar como camarera, trabajo que calificó como «más llevadero» que todo lo que había pedecido anteriormente.4 Necesitada de cariño, se entregaba sexualmente a aquel que le demostrara un poco de atención, motivo por el cual quedó embarazada con 16 años y, al dar a luz, dio en adopción a su hija a una pareja que no tenía hijos. Nunca más volvió a saber nada de ella.4 Tiempo después, en 1950, regresó a su casa y se llevó consigo a su madre, a quien le buscó un empleo como encargada de la limpieza en un pequeño hotel.
Vida en Chicago
Luego, se asentó con una amiga en Chicago, donde cumplió labores domésticas. Finalmente, comenzó a trabajar como modelo de alta costura en Nueva York.5 Ahí, tuvo éxito trabajando para Bill Blass, Oleg Cassini y Trigère Pauline.

Mientras incursionaba en la industria de la moda, conoció a un empresario inglés, Andrew Hay, con el que se casó en 1954. Lo definió como un «caballero encantador y educado».5 Con él, viajó alrededor de todo el mundo pero en 1968, luego de 14 años de matrimonio, su esposo la abandonó por otra mujer. «Fue precisamente cuando yo estaba empezando a creer que las cosas buenas podían ser duraderas. Sí, fue un golpe aplastante. Pero el tiempo pasa, y sobreviví», relató.5
Comienzos en las prácticas espirituales y diagnóstico del cáncer

En 1970, para sobrellevar su baja autoestima, comenzó a inclinarse a prácticas espirituales tales como la meditación trascendental y empezó a asistir a los servicios dominicales, las reuniones y las clases de la Iglesia Ciencia de la Mente (la Iglesia de la Ciencia Religiosa). Fue allí donde escuchó por primera vez que los pensamientos y las palabras son «creadoras de nuestra vida», que cada uno es responsable de sus propias experiencias y que puede cambiar su vida si modifica su modo de pensar, escogiendo y prestando atención a las palabras que utiliza.6 Dos años después, se convirtió en ministro y en una oradora popular de la iglesia. Además, estudió durante seis meses en la Maharishi's International University, en Fairfiel, Iowa.----------------