jueves, 5 de abril de 2012

CANTO GREGORIANO - " DIES IRAE " - EL DIA DE LA IRA.



"Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria. Todas las naciones serán reunidas delante de Él, y Él separará a unos de otros como el pastor separa las ovejas de los cabritos, y pondrá las ovejas a su derecha, pero las cabras a su izquierda ". [Mateo 25:31-33]

miércoles, 4 de abril de 2012

LA CONCIENCIA DE VICTIMA - AFINACION DE HOY.


DEJEMOS DE SER UNA VICTIMA 


¡Duele Tan Bien!


Miércoles, 04 de abril de 2012

En nuestra búsqueda por las adicciones esta semana, comencemos con una de las más populares, la conciencia de víctima. ¿Sabías que obtenemos realización temporal al sentirnos como víctimas? Al igual que una droga, se siente bien quejarse, e incluso sufrir. Pero ¿con qué nos quedamos luego?

De acuerdo a la sabiduría kabbalística, mientras eran esclavos en Egipto, los israelitas no eran responsables por sus propias vidas. Su felicidad estaba en manos de otra persona. Esta conciencia es lo opuesto del por qué fuimos creados. Estamos destinados a controlar nuestro destino, y a ser cocreadores de nuestras vidas. La verdad es que resulta mucho más sencillo (y generalmente menos doloroso) ser una víctima –un esclavo– que estar a cargo. El éxodo fue un proceso de adquirir la conciencia de libertad y control sobre sus destinos.

¿Qué lección aprendemos a partir de esto? Es tiempo de renunciar al dulce néctar de la culpa y continuar para hacer el trabajo. 

lunes, 2 de abril de 2012

" RECIBIERON GRATUITAMENTE , DEN TAMBIEN GRATUITAMENTE "


Mensaje del cardenal Jorge Mario Bergoglio SJ, arzobispo de Buenos Aires,
para la Cuaresma 2012


Queridos hermanos y hermanas:
Uno de los peligros más grandes que nos acechan es el "acostumbramiento". Nos vamos acostumbrando tanto a la vida y a todo lo que hay en ella que ya nada nos asombra; ni lo bueno para dar gracias, ni lo malo para entristecernos verdaderamente. Me causó asombro y perplejidad preguntarle a un conocido como estaba y que me respondiera: "mal pero acostumbrado".
Nos acostumbramos a levantarnos cada día como si no pudiera ser de otra manera, nos acostumbramos a la violencia como algo infaltable en las noticias, nos acostumbramos al paisaje habitual de pobreza y de la miseria caminando por las calles de nuestra ciudad, nos acostumbramos a la tracción a sangre de los chicos y las mujeres en las noches del centro cargando lo que otros tiran. Nos acostumbramos a vivir en una ciudad paganizada en la que los chicos no salen a rezar ni hacerse la señal de la cruz.
El acostumbramiento nos anestesia el corazón, no hay capacidad para ese asombro que nos renueva en la esperanza, no hay lugar para el reconocimiento del mal y poder para luchar contra él.
Por otra parte suele suceder que sobrevienen momentos tan fuertes que, como un shock, nos sacan del acostumbramiento malsano y nos ponen en la brecha de la realidad que siempre nos desafía a un poco más: por ejemplo, cuando perdimos a alguien algo muy querido solemos valorar y agradecer lo que tenemos y que, hasta un momento antes, no lo habíamos valorado lo suficiente. En el camino de la vida del discípulo la Cuaresma se presenta como ese momento fuerte, ese punto de inflexión para sacar el corazón de la rutina y de la pereza del acostumbramiento.
Cuaresma, que para ser auténtica y dar sus frutos, lejos de ser un tiempo de cumpli-miento es tiempo de conversión, de volver a las raíces de nuestra vida en Dios. Conversión que brota de la acción de gracias por todo lo que Dios nos ha regalado, por todo lo que obra y seguirá obrando en el mundo, en la historia y en nuestra vida personal.
Acción de gracias, como la de María, que a pesar de los sinsabores por los que tuvo que pasar, no se quedó en la mirada derrotista sino supo cantar a las grandezas de Señor.
La acción de gracias y la conversión caminan juntas. "Conviértanse porque el Reino de Dios está cerca" proclamaba Jesús al inicio de su vida pública. Sólo la belleza y la gratuidad del Reino enamoran el corazón y lo mueven verdaderamente
al cambio. Acción de gracias y conversión como la de todos los que recibieron gratuitamente de manos de Jesús la salud, el perdón y la vida.
Jesús al enviar a sus discípulos a anunciar ese Reino les dice: "den también gratuitamente". El Señor quiere que su Reino se propague mediante gestos de amor gratuito. Así los hombres reconocieron a los primeros cristianos portadores de un mensaje que los desbordaba. "Recibieron gratuitamente, den también gratuitamente". Quisiera estas palabras del Evangelio se graben de un modo muy fuerte en nuestro corazón cuaresmal. La Iglesia crece por atracción, por testimonio, no por proselitismo.
Nuestra conversión cristiana ha de ser una respuesta agradecida al maravilloso misterio del amor de Dios que obra a través de la muerte y resurrección de su Hijo y se nos hace presente en cada nacimiento a la vida de la fe, en cada perdón que nos renueva y sana, en cada Eucaristía que siembra en nosotros los mismos sentimientos de Cristo.
En la cuaresma, por la conversión, volvemos a las raíces de la fe al contemplar el don sin medida de la Redención, y nos damos cuenta que todo nos fue dado por iniciativa gratuita de nuestro Dios. La fe es don de Dios que no puede no llevarnos a la acción de gracias y dar su fruto en el amor.
El amor hace común todo lo que tiene, se revela en la comunicación. No hay fe verdadera que no se manifieste en el amor, y el amor no es cristiano si no es generoso y concreto. Un amor decididamente generoso es un signo y una invitación a la fe. Cuando nos hacemos cargo de las necesidades de nuestros hermanos, como lo hizo el buen samaritano, estamos anunciando y haciendo presente el Reino.
Acción de gracias, conversión, fe, amor generoso, misión son palabras claves para rezar en este tiempo, al mismo tiempo que vamos encarnándolas a través del Gesto Solidario Cuaresmal que tanto ha edificado durante estos últimos años a nuestra Iglesia porteña. Les deseo una santa Cuaresma. Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide. Y, por favor, les pido que recen por mí.
Fraternalmente,
Card. Jorge Mario Bergoglio SJ, arzobispo de Buenos Aires
Buenos Aires, 22 de febrero de 2012, Miércoles de Ceniza

TE AMAMOS - UN ISRAELITA AL PUEBLO IRANI.

Recibí mediante el correo eléctronico , la invitacion a ver este video y a difundirlo según las posibilidades de cada uno de nosotros.
Bienvenidos los mensajes de Paz entre los hombres , digo bien , entre los hombres , no entre los gobernantes de turno.
Los abrazo
RM Fernando.

domingo, 1 de abril de 2012

EL CAMINO A LA LIBERTAD


ANGELES Y DEMONIOS

 

El camino a la libertad


Del 1 al 7 de abril de 2012

Si fuéramos honestos con nosotros mismos, probablemente podríamos sentarnos y crear una larga lista de las cosas de las que somos esclavos en nuestra vida; y si alguna vez hubo una semana para hacer eso, es esta semana. La energía disponible en el cosmos en este momento puede ayudarnos a ver todas las áreas donde hemos entregado nuestro poder al deseo de recibir sólo para si mismo.

La cautividad tiene muchas formas. Para algunos, puede presentarse como una adicción a algo físico como drogas o comida, mientras que otros pueden ser presa de esclavitudes más emocionales como atención o aprobación. Todos nos hemos permitido ser serviles de algo.

Pero no tiene que ser de esta manera.

Hay una guerra que ocurre constantemente dentro de nosotros, y es una batalla entre la voz de la Luz y la voz de la oscuridad. Es igual a las caricaturas en las que ves el ángel en un hombro y al diablo en el otro. La voz de la Luz que emana desde nuestra alma nos dirá: “Sabes en tu corazón y en tus entrañas que esto no es bueno para ti”; mientras que la otra voz, alimentada por los antojos de la fisicalidad, nos dirá: “No eres suficientemente fuerte para resistirte”, o “puedes comenzar mañana” o, inclusive, “Sí, tienes razón en que no debo hacerlo. Pero vamos a hacerlo de todas maneras”.

Lo que olvidamos es que tenemos una elección. ¡Escogemos la voz de la cual recibimos instrucciones! Podemos vivir nuestra vida alcanzando el potencial de nuestra alma o podemos entregarnos a la gratificación instantánea de los placeres egoístas y perpetuar nuestras adicciones.

Cuando simplemente nos damos permiso de abandonar la batalla contra esos pensamientos que intentan tirarnos hacia abajo, negamos nuestro poder innato de ser la fuerza creativa de nuestra vida.

En lugar de no asumir la responsabilidad, podemos escoger luchar. Podemos buscar la Luz para que nos ayude a vencer la oscuridad. El Creador es una fuerza proactiva iniciadora de benevolencia. La Kabbalah nos enseña que si queremos tener alguna conexión con la Luz, debemos ser más como la Luz. Cuando esos demonios se presenten, activa el deseo de compartir y busca maneras de ayudar a los demás. Esto atraerá la Luz para combatir la oscuridad. Este es el lugar que constantemente tenemos que luchar por alcanzar.

El camino a la libertad comienza con la comprensión de que no sólo la esclavitud existe dentro de nosotros, sino que no tenemos que tolerarla.


Todo lo mejor,

Yehuda